viernes, 7 de enero de 2011

BLOG DE AMADO BLANCO PEDRERO

Cuando las tropas napoleónicas invaden España (1808), parte de este ejército pasa por un pueblo llamado Gerona (Girona), los habitantes de ese lugar se organizan para defender lo que a todas luces era imposible el éxito, dado que el enemigo era muy poderoso. Entre los héroes anónimos defensores, se encontraba un joven que tenía la edad de dieciseis años, y cuyo nombre era Ignacio Barnoya. El joven Barnoya era aguerrido a carta cabal, llega a Nueva España en 1810 y cinco años mas tarde se recibía de sacerdote en la blanca Mérida.
Cuando llega a Chiapas, platicaba que había formado parte del ejército insurgente, aunque nunca se pudo comprobar si eso era cierto, no cabía la menor duda que valor si tenía. Conocido de Fray Matías de Córdova y Ordóñez, desde Cadiz (1810), bien pudieron entenderse para implementar un plan de independencia para Chiapas. El estado estaba en un lugar muy incómodo, hoy podemos decir que era el sandwich entre la Nueva España y la Capitanía General de Guatemala. Los chiapanecos se sentían que no tenían cabida en algún lado. Es decir, políticamente sí, correspondían a la Capitanía General de Guatemala, pero los guatemaltecos tenían problemas serios y mas cerca de su capital que se olvidaron de los chiapanecos. Veamos, en el mes de octubre de 1820 hay un levantamiento indígena en Totonicapán, que es sofocado por las autoridades, es obolida la mita (trabajo forzoso, aunque pagado, a que estaban obligados los indígenas en la época colonial) y el repartimiento de indígenas. Para que aterricemos mejor en el tiempo, es  preciso, ver lo que ocurre en Guatemala a raíz del Acta de Independencia que se levanta en Comitán, vamos a ver como estaba la Capitanía General de Guatemala entonces. El 13 de septiembre reciben las actas de Ciudad Real de Chiapas, adhiriéndose al Plan de Iguala. El 13 de noviembre la Ciudad de Quetzaltenango, segunda ciudad en importancia, también se adhiere al Plan de Iguala y si esto fuera poco el 29 de diciembre el ayuntamiento de Guatemala vota en favor a su incorporación al Imperio Mexicano.
Lo que deseo es que tengamos conciencia de la importancia del papel que juega Barnoya en la independencia chiapaneca, fue el encargado de ver todo lo militar, se entrevista con Matías Ruiz, que era Capitán de la Suprema Compañía y Comandante Accidental del Escuadrón de Húsares, del que Barnoya era Capellán, para solicitarle su apoyo militar en caso de ser necesario, respondiéndo éste, que no solo contara con lo pedido sino con otros recursos en caso de ser necesario también.
Claro que todo lo que hizo fue con la anuencia de Fray Matías de Córdova al que desde el inicio del movimiento le pido su autorización y luces. Pero es aquí en donde la historia ha fallado y los chiapanecos debemos de solicitar al gobierno del estado, que el nombre de este fraile español, sea puesto en el Congreso Local, junto al de su amigo y compañero de ideas libertarias Fray Matías de Córdova y Ordóñez.
Sea su opinión mi estimado lector, el que determine si se le hace justicia a Barnoya y algún día veamos su nombre en el Congreso chiapaneco, esa es una buena manera de celebrar nuestra independencia.